8.02.2012

En los sueños de la casa

Nuevos acontecimientos están fastidiandome un poco la existencia, lo que no creía, Es, y ahora con cosas que no puedo ocultar y verdades que están en el mundo real, me molesta, algo me inquieta...


 mis guardianes han dejado sus puestos, se alejan con las hojas de los arboles y el viento solo voltean a verme para despedirse, y yo cuan bebé indefenso en medio de la inmensa bruma que se extiende en el mundo de los sueños, ¡¡¡Mis pilares!!! mis amigos, mis cómplices, ahora les veo alejarse un poco tristes pero no entiendo el motivo de separación, caminábamos juntos y mi fortaleza estaba completa a su lado.


Ahora solo se acerca un hombrecillo tan peculiar, tan soso y visualmente aburrido me lleva por a una ciudad que desconozco (pero no por completo)  emprende una extensa platica y un intenso lavado de cerebro es como un ritual  sus ojos casi del tamaño de su boca, una amabilidad maquiavelica y su expresión, no puedo borrar su expresión de mi cabeza, en mucho tiempo no había sentido miedo, mis pilares podían disuadir a todo intento de  temor que quisiera entrar en mi cabeza, pero ahora se han ido.


En mi lucidez real diviso las luces de la ciudad a lo lejos, pero eso me recuerda ¿que me recuerda? la estrella brillante como un lucero de la mañana a las tres de la mañana un amanecer profético en los laberintos de arena que el hombrecillo dibujo en la pequeña caja gris, levantaron sus paredes y la fiesta terminó caminamos en círculos y el arca de Noe comienza a ser cargada por mi amado, visiones y recuerdos de los sueños que me inquietan y me roban a mis guardianes detrás de las vigas veo al horizonte y solo puedo decir a eso "es hora de que se haga hombre y que cargue con sus propias responsabilidades, Dios le dio esa encomienda y la tiene que cumplir" 
Hombres y mujeres de gris, recuerdos en oleadas y sueños de abducciones, despertares en Linares, mi cabeza se dilata y ellos solo me miran una vez más diciendo "Dios esta contigo" Eso me recuerda... 
y sigue aferrado al pensamiento aquella fortaleza donde los  cerros se parten en dos, eso me recordó
aún y cuando el sueño empieza y perdura, en algún momento termina.


No quiero dormir pero mis ojos se cierran y luego se abren en otro mundo que me irrita me entristece como si ya hubiese estado ahí tantas veces, y de nuevo el hombrecillo con la cínica sonrisa hipócrita de siempre... 
Ya no se que hacer solo quiero recuperar a mi sueños y que de nuevo mis pilares regresen a mi lado compartir con ellos como aquel día junto al fuego los ancianos se reían y nos mirábamos tras fumar un poco de hierbas... No puedo creer que se hayan ido